Britta es una veterinaria excepcional: por su profesionalidad, su experiencia, su complicidad y su humanidad.
Su vocación por el bienestar animal y por continuar evolucionando en nuevas disciplinas, es una demostración de cómo entiende su profesión: seguir aprendiendo para seguir ayudando.
A lo largo de muchos años he tenido la suerte de que haya sido la veterinaria de mis golden. En momentos buenos y en momentos muy tristes, cuando la última etapa de sus días ya era una realidad. Brad y Pitt tuvieron la mejor atención posible en la fase final de sus vidas. Y yo, a pesar de todo el dolor, tuve la tranquilidad y convencimiento de que estaban en las mejores manos. Gracias Britta por acompañarme en el proceso y darme todo tu apoyo y cariño. No lo olvidaré jamás.
El logo de una huella animal con forma de corazón no es casualidad, es exactamente el reflejo de la filosofía de trabajo de Britta ♥️.